Monasterio de Santa Clara-Allariz (Orense)

Ora, labora et… naviga

Internet ha hecho que incluso las instituciones más inmovilistas hayan evolucionado –o se hayan revolucionado, según el caso o cómo queramos verlo-. Y, si nos pidieran un listado de las diez instituciones más inmovilistas del mundo, buena parte de nosotros incluiría, y en los primeros puestos, a la Iglesia.

Sigo: si, dentro de la Iglesia, nos solicitaran de nuevo ese “top ten del inmovilismo”, de nuevo, buena parte de las respuestas incluirían a los conventos de clausura. Es normal: la imagen que todos tenemos –y que, en este sentido, no se aleja demasiado de la realidad- es la de una comunidad de personas dedicadas a la oración y al trabajo manual (Ora et labora).

Monasterio de Santa Clara-Allariz (Orense)

Monasterio de Santa Clara-Allariz (Orense)

Hasta ahora. Son centenares las monjas y monjes de clausura que han decidido sumarse a una curiosa iniciativa. Una especie de “torno online”, a través del que venden los productos elaborados en el convento.

Todo todo de productos elaborados con mimo

De este modo, podemos encontrar la ropa de bebé y las canastillas de las Carmelitas, yemas y dulces de las Clarisas, las encuadernaciones y papelería de las Dominicas, las figuras religiosas de la Hermanas de Belén o los licores de los Mercedarios Descalzos. Productos que antes sólo podían conseguirse en muy contados establecimientos o acercándonos a un monasterio y comprándolos directamente de las manos que los elaboraban.

Basta con entrar en declausura.com, donde también pueden obtenerse productos de monasterios “abiertos”, como es el caso los vinos de Carcastillo. Son, en total, más de 200 productos elaborados artesanalmente en algunos de los 950 conventos que jalonan la geografía española, y a través de los cuales los religiosos financian sus comunidades.

Con todo el tiempo del mundo

Pero la tienda on line es sólo una parte de la página, pensada para difundir y dar a conocer el modo de vida de los diferentes conventos. La iniciativa nace de la mano de la Fundación “Summa Humanitate”, que colabora con estas comunidades, a las que destina íntegramente sus beneficios, haciendo, además, públicas sus necesidades en una sección dedicada a tal fin.

En cuanto a la tienda virtual, que es, al fin y al cabo, lo que nos ocupa, las ofertas van cambiando según la época del año. De este modo, la llegada de las Navidades traía aparejada la oferta de diferentes lotes para estas fiestas; mientras tanto, en Mayo, época de primeras comuniones, se subraya la venta de cruces y medallas, figuras religiosas, cuadernos, bordados…, por poner sólo dos de los ejemplos de cómo estas instituciones son más versátiles de lo que en principio nos parecía.