La tienda del mañana… ¡Ya mismo!

La tienda del mañana… ¡Ya mismo!

Hay tiendas en las que me encanta perderme una y otra vez. Y es que soy de los que disfrutan hojeando las páginas de “gadgets” en las revistas, viendo, sonriendo, cuando se tercia y deseando casi siempre esos aparatitos que no sabía que necesitaba hasta que he sabido de su existencia.

Es por eso que me voy a pasar muchos minutos muertos en latiendadelmanana.com. Nada más entrar te encuentras con nueve fotos grandes de otros tantos gadgets y, de repente, te preguntas cómo has podido vivir hasta ahora sin, por ejemplo, un mini cámara DV HD 3. Una maravilla para cualquier espía en ciernes que se precie:

La tienda del mañana… ¡Ya mismo!

La tienda del mañana… ¡Ya mismo!

Comienzo a segregar más saliva de lo que en mí es habitual: un reloj macetero ecológico… El aparatito obtiene la electricidad que necesita para funcionar de las sales minerales de la tierra. Enseña a los niños cómo funciona la electrolisis, hace de un macetero una micro central eléctrica y le evita pilar y residuos similares al medio ambiente… ¡Premio Nobel de algo para el inventor ya mismo!

Para perderse

Rozo el delirio cuando, navegado, de manera un tanto azarosa, me encuentro con un micrófono para el ordenador de aire retro, como ese que todos hemos visto en las películas, plateado y con rejilla. Me entran unas ganas tremendas de ponerme a cantar… “Start spreading the news… I’m leaving today…”. Pero por respeto a Frank Sinatra, me callo y me voy a una subpágina al azar.

Si hace un momento rozaba el delirio, ahora mismo me hallo en pleno éxtasis: una taza de desayuno con unos ojos soñolientos pintados que cambian y se despiertan según cambia su temperatura interior. Son varios los modelos y los dibujos cambiantes con los que me topo No sirven para nada más, pero (tal vez por eso) me encantan.

… Y pasarse horas perdido

Sigo mirando, echando un vistazo, dejo que pasen los minutos y aun las horas entre los gadgets que puedo comprarme (alguno caerá) en “La Tienda del mañana”. Y, con poco que me he descuidado, se hace la hora de terminar este artículo.

¡Y yo sin hablarte de lo cómodo que es comprar en esta página, que tiene una tienda real detrás!; ¡sin decirte que envía sus productos a todo el mundo! ¡Qué desastre! ¡Ni siquiera e he hablado de que los envíos a Península Ibérica son gratis! ¡Mira que no haberte avisado de que puedes pagar vía PayPal, con tarjeta o contra reembolso!… Si es que, claro, uno entra en una tienda así  se olvida de que pasa el tiempo.